Invitación de Madre Ángela Dion p.m.

PAZ Y FELICIDAD a ti que me lees.


Acabas de entrar en una página desconocida.
Una amiga te la ha propuesto y por darle el gusto o por curiosidad la abriste.
Posiblemente, con la esperanza también, de encontrar "algo" que estás buscando
sin saber nombrarlo demasiado..

Es "algo" que podría dar sabor a tu vida,
¿Podría ser la propuesta de vivir una experiencia
diferente a las que has vivido hasta ahora?
¿Una experiencia que podrías vivir con otros jóvenes
portadores de un deseo, una búsqueda o valores semejantes a los tuyos?

Es "algo" que ilumina la vida, la llena de todo su sentido
¿Podría ser alguien? ¿ Alguien vivo?
¿Un amigo que te conoce mejor que tú mismo y que sobre todo quiere tu felicidad?

Yo encontré este Amigo, hace ya mucho tiempo y se hizo para mí mucho más que un amigo.
Tenía 18 años cuando su encuentro « revolucionó» mi vida.
Aquel día, en secreto, nos prometimos uno a otro.
Más de 40 años han pasado desde ese día y nada ha podido borrar su recuerdo.
A lo largo de los años, por supuesto que ha habido días de lluvia y de tormenta,
pero mi Sol me ha enseñado a través de los acontecimientos
que todo es gracia para aquellos que aman a Dios.
Adivinaste ya que esta "perla preciosa" que es la alegría de mi corazón se llama Jesús.
Proponiéndome seguirle en la vida religiosa,
me abrió la puerta de la felicidad, la de las Bienaventuranzas y el Magníficat de María.