Papa Francisco, cardenal Jorge Mario Bergoglio, de Argentina.

El  arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, de 76 años, ha sido elegido el  Pontífice número 266 de la Iglesia. Es el primer jesuita de la historia en  ocupar este puesto. Fue creado cardenal por Juan Pablo II en el consistorio del  21 de febrero de 2001, con el título de San Roberto Belarmino.

Nacido en Buenos Aires, pero con raíces italianas,  estudió y se graduó como ingeniero químico, pero después eligió el sacerdocio y  entró en el seminario de Villa Devoto. El 11 de marzo de 1958 se unió al  noviciado de la Compañía de Jesús y posteriormente estudió humanidades en  Chile.

En 1963, regresó a Buenos Aires y cuenta con una  licenciatura en filosofía. Entre 1964 y 1965, fue profesor de literatura y  psicología en el Colegio de la Inmaculada Concepción de Santa Fe, y ha impartido  estos temas en el colegio del Salvador de Buenos Aires.

De 1967 a 1970 estudió teología en la Facultad de  Teología de la máxima colegio "San José", en San Miguel, donde se graduó. En  1969 fue ordenado sacerdote. También ha sido maestro de novicios en Villa  Barilari, de San Miguel (1972-1973), profesor de la Facultad de Teología y  Consultor de la Provincia y Rector del Colegio  Arriba.

 En la década de los 80 viajó  a Alemania para completar su tesis doctoral y posteriormente se trasladó a la  iglesia de la Compañía en la ciudad de Córdoba como director espiritual y  confesor.

 El 20 de mayo de 1992, Juan  Pablo II lo nombró Obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires. El 27 de  junio del mismo año recibió de la Catedral de Buenos Aires la ordenación  episcopal del cardenal Antonio Quarracino, el Nuncio Apostólico, Monseñor Ubaldo  Calabresi y el obispo de Mercedes-Luján, monseñor Emilio  Ogñénovich.

 El 3 de junio de 1997 fue  nombrado Arzobispo Coadjutor de Buenos Aires y, a la muerte del cardenal  Quarracino, el 28 de febrero de 1998 fue nombrado arzobispo de Buenos Aires.  Desde noviembre 2005 hasta noviembre 2011 fue presidente de la Conferencia  Episcopal Argentina.

 Es miembro de las  congregaciones para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, para el  Clero, para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida  Apostólica; del Pontificio Consejo para la Familia y de la Pontificia Comisión  para América Latina.

También es autor de los  libros Meditaciones para religiosos de 1982, Reflexiones sobre la vida  apostólica en 1986 y Reflexiones de esperanza, de  1992.

Las  primeras palabras del Papa Francisco:

"Hermanos y hermanas, buenas  tardes.

Como saben, el deber de un cónclave es dar un obispo a Roma.  Parece que mis hermanos cardenales han ido a buscarlo casi al fin del mundo...  Pero estamos aquí.

Les agradezco la acogida. La comunidad diocesana de  Roma tiene su Obispo: gracias.

Antes de todo, quisiera rezar por nuestro  obispo emérito, Benedicto XVI. Recemos todos juntos por él, para que el Señor lo  bendiga y la Virgen lo custodie”. (En ese momento el papa recita junto a los  fieles presentes en la plaza de san Pedro el padrenuestro, el Ave María y el  Gloria al Padre)

“Y ahora, comenzamos este camino: obispo y pueblo. Este  camino de la Iglesia de Roma, que es la que preside en la caridad todas las  iglesias. Un camino de hermandad, de amor, de confianza entre nosotros. Pidamos  siempre por nosotros: los unos por los otros. Recemos por todo el mundo, para  que haya una gran hermandad. Les deseo que este camino de Iglesia, que hoy  comenzamos y en el que me ayudará mi cardenal vicario, aquí presente, sea  fructífero para la evangelización de esta ciudad, tan bella.

Y ahora  quisiera dar la bendición, pero antes les pido un favor: antes que el obispo  bendiga al pueblo les pido que pidan al Señor para que me bendiga. La plegaria  del pueblo pidiendo la bendición para su obispo. Hagámoslo en  silencio.

Ahora les daré la bendición, a ustedes y a todo el mundo, a  todos los hombres y mujeres de buena voluntad”. (bendición)

“Hermanos y  hermanas, los dejo. Muchas gracias por la acogida. Recen por mi. Hasta pronto.  Nos vemos pronto: mañana quiero ir a rezar a la Virgen, para que custodie a toda  Roma. Buenas noches y buen descanso".