PASTORAL SJ

el credo grandes creyentes
Subio a los cielos
«Subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios» ¿Cómo entender hoy esta afirmación de la fe? Ante la pregunta de la redacción de Sal...
 
Karl Rahner
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la fe y la biblia voces de hoy
El discípulo amado
Conocemos al discípulo amado gracias al Evangelio de san Juan, en el que aparece nombrado cinco veces. Es una historia cuando menos curiosa porque nunca se nos revela su nombre, aunque se nos...
 


contenidos nuevos durante todo el año

Siro López: NOS MIRAN... DERECHOS HUMANOS

EXPOSICIÓN de SIRO LÓPEZ
 
NOS MIRAN
 
La exposición de pintura realizada por Siro López tiene, además de su calidad artística, un carácter didáctico y educativo. La temática central versa sobre los derechos humanos. El autor utiliza diversidad de técnicas y materiales: desde un simple lápiz o bolígrafo hasta el graffiti, aerógrafo, collage, etc. Se le cataloga dentro del “Realismo conceptual”. Mezcla el realismo de sus pinturas con la instalación y el ensamblaje de materiales de desecho recogidos en diversidad de contextos.

http://www.sirolopez.com/wp-content/uploads/2012/01/Requisitos-de-organizacion.pdf

 

Fotografía de Siro López

PIntura de Siro López

Vídeos expo pintura

http://www.sirolopez.com/

Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones 2013

Mensaje de Cuaresma de éste año del Papa Francisco

Mensaje Cuaresmal del Sr. Arzobispo

A los sacerdotes, consagrados y laicos de la Arquidiócesis.

Rasguen su corazón y no sus vestidos;

vuelvan ahora al Señor su Dios,

porque Él es compasivo y clemente,

lento para la ira, rico en misericordia…

Poco a poco nos acostumbramos a oír y  a ver, a través de los medios de comunicación, la crónica negra de la sociedad contemporánea, presentada casi con un perverso regocijo, y también nos acostumbramos a tocarla y a sentirla a nuestro alrededor y en nuestra propia carne. El drama está en la calle, en el barrio, en nuestra casa y, por qué no, en nuestro corazón.

¿Te atreves a soñar?

Desde pequeños todos sabemos soñar. Dormidos y despiertos. Gracias a la potencia de nuestra imaginación creemos que somos capaces de cualquier cosa. Sin embargo, según crecemos perdemos esta maravillosa capacidad que luego tanta falta nos hace en la vida a la hora de ser creativos, de innovar, de cambiar nuestras vidas y de transformar nuestras empresas. Te invitamos a que te atrevas a soñar otra vez, a desafiar tu zona de confort, y a que disfrutes del placer de convertir tus sueños en realidad. ¿Te atreves a soñar?

Cambio de Papa por PASTORAL SJ

PASTORAL SJ

Al hilo de la renuncia de Benedicto XVI se abre, en la Iglesia, un periodo de búsqueda común, para acoger dicha renuncia y elegir al nuevo Papa. En esta sección iremos incorporando artículos que inviten a reflexionar sobre el legado que deja Benedicto XVI y sobre los retos que puede encontrar el próximo Pontífice.

  • Benedicto XVI: Magisterio pontificio en 140 caracteres

    El nombre de Joseph Ratzinger pasará a la historia por muchas razones: por ser el papa Benedicto XVI, por ser uno de los grandes teólogos del siglo XX y por ser el papa que renunció al papado, después de más de 600 años de pontificados vitalicios. Sin embargo, Benedicto XVI también será recordado por ser el primer pontífice de la era digital: @Pontifex. Su predecesor, Juan Pablo II, manejó con destreza los medios de comunicación de masas –prensa, TV y radio– pero no llegó a la era digital de las redes sociales. Desde que @Pontifex inició su andadura en Twitter, el 12/12/12, hasta su...

    Jaime Tatay, sj
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  • Benedicto XVI: El Papa de lo esencial

    Entre los comentarios surgidos al calor de la noticia de la renuncia del papa Benedicto XVI a su cargo, me ha llamado especialmente la atención uno que lo calificaba como El Papa de lo esencial. Me gusta esta formulación. Algunas de sus frases que más me impresionaron al leerlas, y me siguen impresionando, son éstas: «En nuestro tiempo, en el que en amplias zonas de la Tierra la fe está en peligro de apagarse como una llama que no encuentra ya su alimento, la prioridad que está por encima de todas es hacer presente a Dios en este mundo y abrir a los hombres el acceso a Dios. El auténti...

    Urbano Valero, sj
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  • Un decálogo para los jóvenes de hoy

    En la JMJ que tuvo lugar en Madrid en 2011, Benedicto XVI desarrolló todo un programa catequético y pedagógico, bien interesante para los jóvenes. Algo que todavía tiene mucho que decir si se transmite bien. Un programa que recoge varios pilares de la fe, especialmente basado en la centralidad de Cristo. Enseñanzas que queremos recoger en forma de decálogo, como parte de la herencia que deja este Papa, en concreto, a los jóvenes. 1.La búsqueda de una verdad que dé sentido a la vida, y la posible respuesta religiosa (en Cristo) a esa búsqueda… (esto, en un tiempo en el que es difícil enc...

    José María Rodríguez Olaizola, sj
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  • El poder de la conciencia: un brindis por el papa Benedicto XVI

    «Si yo pudiese brindar por la religión después de una comida –lo que no es muy indicado hacer– brindaría por el papa. Pero antes por la conciencia, y luego por el papa». A esta célebre frase de la Carta al Duque de Norfolk de John Henry Newman, uno de los teólogos que más le ha influido al papa Benedicto XVI y al que beatificó en su memorable viaje a Inglaterra en septiembre de 2010, el papa alemán le hizo la siguiente glosa: sólo se entiende rectamente el poder del Papado si se le ve fundado en la conciencia y por ella garantizado, y no como algo opuesto a ella. Cuando a media mañana ...

    Julio L. Martínez SJ
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  • El amor y Benedicto XVI

    «En mi primera Encíclica deseo hablar del amor, del cual Dios nos colma, y que nosotros debemos comunicar a los demás». Lo lleva en el nombre, bendito, bien dicho… Y es que el papa Ratzinger habló bien de muchas cosas, entre ellas, del amor. Nos recordó (nos ayudó a volver a pasar por el corazón) que «no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida...» El amor es fruto de un encuentro… Es salir de uno mismo e inventar el milagro de un territorio en común. Una de l...

    Pablo Guerrero SJ
    Leer más...

  • Ante la renuncia de Benedicto XVI

    Tras casi ocho años de pontificado Benedicto XVI acaba de anunciar su renuncia inminente. El 28 de febrero, a las 20:00 h, la sede de Pedro quedará vacante y se iniciará el proceso para la convocatoria de un cónclave que tendrá que elegir a su sucesor. El papa señala la falta de fuerzas como ...

    José María R. Olaizola sj
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CAMPAÑA NAVIDAD CÁRITAS 2012-2013

Este año, la Campaña de Cáritas nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con el trabajo, con lo que significa y con lo que esperamos de él. Y también, sobre nuestro modelo de convivencia, de relaciones con los demás, cómo construimos comunidad y la importancia de tejer redes.

Nuestro modelo de desarrollo, de economía, de trabajo y de relación con los demás constituyen cuatro pilares de nuestra forma de entender la vida que ahora mismo están en cuestión. Podemos quedarnos como estamos o emprender un viaje a una tierra distinta y aventurarnos a dibujar nuevos trazos de la historia para hacer un mundo más justo y sencillo entre todos y crecer juntos en humanidad. 

 “Vive sencillamente para que otros, sencillamente, puedan vivir” es ya una frase familiar que da nombre a la Campaña institucional de Cáritas y transmite un mensaje urgente y cotidiano a la sociedad, a los medios de comunicación, a la Administración y, por supuesto, a cada comunidad y a cada persona, para que tomemos conciencia y compromiso con la realidad y con el tiempo histórico que nos toca vivir.

Descargar guía en pdf

¡Arriba la vida!

Arriba la vida! Hay que vivir! Dios quizo que existieras para algo!! No te desanimes! Hay que seguir! El Evangelio de Jesús nos dice: “Os aseguro que si tuvieras fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a esta montaña: Transládate de aquí para allá, y la montaña se transladaría; y nada sería imposible para ti.” (Mt 17, 14-20)

¿Cuál es la montaña que debes mover? Son problemas de salud? de dinero? discusiones en tu familia? con tus amigos? falta de ganas de estudiar? de ir a trabajar? desánimo y tristezas? etc etc… La lista podría seguir, verdad? Pero nada de eso importa!

No hay trabas para quien cree en Jesús. Dios te librará de todas las trabas si se lo pides. Nada es imposible para El.

 

 

Mensaje del XXVII Capítulo General

Enraizadas en Jesucristo,
en el corazón de la Iglesia
y comprometidas en un mundo que cambia e interpela,
las participantes en el 27 Capítulo General,
impulsadas por el carisma de María Rivier
y con el deseo de ampliar nuestra visión a las llamadas de hoy,
proponemos las siguientes orientaciones:

 

 

Hacer una nueva lectura de los votos con respecto a las realidades del mundo:espiritualidad de la creación y la ecología, justicia social y tecnología,para sacar una savia nuevay hacer de nuestras vidas, “un Evangelio abierto."

 

Abrir nuestro carisma de educadoras a las nuevas necesidades de la sociedadpara humanizar el mundo y favorecer la venida del Reino.

 

Desplegar el don de la internacionalidaden la acogida de nuestras diferencias y en el compartir nuestras riquezas interculturales e intergeneracionales para fortalecer los lazos de nuestra familia de la Presentación de María y ensanchar nuestros corazones a las dimensiones del mundo.

Con María Rivier,
mujer apasionada de Jesucristo,
mujer educadora,
mujer peregrina,
celebremos nuestra unidad
y seamos profetas y místicas en nuestro tiempo.

Con la Virgen María,
atentas al soplo del Espíritu,
dejémonos llevar por los imprevistos de Dios
en nuestros caminos de vida.

Presentación de María,

CAMPAÑA CÁRITAS 2011-2012

Te hacemos una propuesta a ti que eres joven y te gustan los retos difíciles, la radicalidad; a ti que eres joven y tu corazón busca los proyectos grandes y la construcción de algo mejor para todos… VIVIR SENCILLAMENTE PARA QUE OTROS SENCILLAMENTE PUEDAN VIVIR


Abrir powerpoint

Jóvenes españoles 2010

 

Cumpliendo con su finalidad de promover la investigación educativa, la Fundación SM publica Jóvenes españoles 2010, un informe sociológico dirigido por Pedro González Blasco, doctor en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, y Juan González-Anleo, catedrático de Sociología de la Universidad de Alcalá de Henares y de la Pontificia de Salamanca.De los cinco capítulos que componen el libro, estas son algunas de las conclusiones más significativas:

  • Casi la mitad de los jóvenes (46,3%) declara su falta de confianza en un futuro prometedor para ellos, independientemente de la crisis económica.
  • Una importante mayoría de los jóvenes, el 56,5%, suscribe “la política no tiene nada que ver conmigo, no afecta para nada mi vida privada”.
  • Disminución de la conciencia ambiental juvenil. Aumenta considerablemente el porcentaje de jóvenes que considera que el equilibrio de la naturaleza resiste el impacto de los países desarrollados o en desarrollo (42%).
  • Los principales problemas para los jóvenes inmigrantes son el paro (86%), el racismo y la xenofobia (76%), la violencia juvenil (72%), la falta de futuro (70%) y la calidad en el empleo (70%).

http://www.fundacion-sm.com/ver_libro.aspx?id=35111

Magis alrededor del mundo

La universalidad de Magis presente en todos los rincones del mundo. Formamos parte de un proyecto que nos une.

Video realizado por: OFICINA - Escola Profissional do Instituto Nun'Alvres. Comentarios o nuevos vídeos a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

MAG+S VIDEOS

Descubre el canla con todos sus vídeos en:
 

 

Página de Toño Casado.

Aquí podrás conocer algo más sobre su historia y las cosas que ha vivido, experiencias que se han cristalizado en diferentes obras de arte, música,...

 

¿Estás buscando la nueva canción de Toño Casado, Viviremos firmes en al fe? Pues deja de buscar.

Descarga aquí Viviremos firmes en la fe en formato mp3.

También puedes ver otros vídeos relacionados con la canción Firmes en la Fe.

¿Quieres escuchar música de Toño Casado?

Estas son algunas canciones para animar un poquito la vida, para cantar, para reír, para pensar, para rezar, para bailar…

 

También os presentamos algunos videos de sus conciertos, canciones acompañadas por presentaciones, etc.

Toño dice que no es muy fotogénico, está convencido de que la cámara engorda… por eso le gusta vestir de negro.

Incluimos algunas entrevistas en Tv y otras perlas de la caja tonta.

 

Semana de Oración por la Unidad

Tradicionalmente, la Semana de oración por la unidad de los cristianos se celebra del 18 al 25 de enero.

La llamada a la unidad llega este año desde Jerusalén, la Iglesia madre, a las Iglesias del mundo entero. Conscientes de sus propias divisiones y de la necesidad de hacer ellas mismas mucho más por la unidad del Cuerpo de Cristo, las Iglesias de Jerusalén piden a todos los cristianos redescubrir los valores que constituyen la unidad de la primera comunidad cristiana de Jerusalén, cuando era asidua a la enseñanza de los Apóstoles y a la comunión fraterna, a la fracción del pan y a las oraciones. He aquí el desafío que tenemos...

DEL 18 AL 25 DE ENERO DE 2011 Semana de Oración por la Unidad

  • Folleto
    (preparación / texto bíblico / celebración ecuménica / octavario / oraciones suplementarias / vida ecuménica en Jerusalén / fechas importantes...)
  • Cartel

Para leer un rato 1

<h3>SABIDURIA DE UN POBRE</h3>

<h3>EL OSO Y LA MONJA</h3>


<h3>OS LLAMO AMIGOS</h3>


<h3>UNA VIDA CONTEMPLATIVA</h3>

Jornada mundial del emigrante y del refugiado

JORNADA MUNDIAL DEL EMIGRANTE Y DEL REFUGIADO, 16 DE ENERO DE 2011 "Una sola familia humana"

 

El 16 de enero de 2011 celebramos la Jornada Mundial del Emigrante y del refugiado con un slogan “Una sola familia humana” es una oportunidad que tenemos toda la Iglesia para reflexionar sobre la emigración, orar para que los corazones se abran a la acogida cristiana y trabajar para que crezcan en el mundo la justicia y la caridad...

¡Ánimo!, la tarea está en nuestras manos...

Antes, Alguien nos enseñó el camino: «Como yo os he amado, que también os améis unos a otros» (Jn 13, 34)

Crea tu álbum “Calendario de adviento”

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Pronto llegarán las fiestas Navideñas, la época más familiar del año. Son los días en los que más reuniones familiares se celebran y los días en que más echamos de menos a los que no están cerca.

Genoom os quiere ofrecer ideas para que estos días os sintáis un poco más unidos, os podáis ver o no en persona durante las fiestas. Os proponemos realizar un “Calendario de Adviento” a través de las herramientas habituales que Genoom ofrece.

La idea

Cread un álbum de fotos de “Adviento” . En él, día a día, mientras esperáis a la navidad, añadid fotos como regalo a los demás familiares.
Podéis añadir fotos antiguas ¡Si son fotos de navidades pasadas mejor!

  • Podéis crear una foto vosotros, mostrando un poema, una palabra bonita, mostrando la decoración navideña o simplemente un número con los días que faltan para nochebuena.
  • También podéis añadir vídeos cantando villancicos o documentos con recetas navideñas.

 http://blog-es.genoom.com/2010/11/24/album-calendario-de-adviento/

 

 

iniciación a la oración para jóvenes

Ejercicios para aprender a orar.

Querido amigo o amiga:
Llevas tiempo siguiendo a Jesús de Nazaret. En casa, en la parroquia, en el colegio,  en la asociación o movimiento vas creciendo como persona y como creyente. Estás recibiendo mucho. ¡Es una gozada verte caminar, crecer, avanzar...! Cuando te contemplo, me pregunto: ¿Cómo se relacionará con Jesús? ¿Cómo será su amistad con Él? Y la verdad es que en muchos casos no sé qué responder. Te veo moviéndote de aquí para allá, liado en nuestras cosas, pero no tengo claro si te has puesto “a tiro” de Dios, si te has encontrado con Él. ¡Quiero ayudarte! ¡Quiero ofrecerte un sencillo itinerario, que hemos llamado GALILEA! ¿Sabes qué significa esta palabra?


Galilea era una de las tres provincias que formaban Palestina durante la ocupación romana en tiempos de Jesús de Narazet. Estaba situada al norte, con Judea en el sur y Samaria en medio de ambas. Galilea tenía un área aproximada de 1.500 millas cuadradas, rica en llanuras fértiles y áridas montañas. Jesús creció en Galilea, en una pequeña aldea en la parte sur llamada Nazaret. La mayoría de sus primeros discípulos y apóstoles eran galileos. Galilea fue el escenario principal de la vida pública de Jesús. Aquí realizó la mayor parte de su predicación y ella fue el escenario de sus muchos milagros, especialmente en el área alrededor del mar de Galilea, también llamado lago de Genesaret. Te invito a caminar con Jesús por Galilea.A dejarte tocar por Dios.A contar más con Él. A tenerle más presente durante el día. Tienes en tus manos una carpeta hecha entre varias personas, con mucha ilusión y
pensando en alguien como tú. Este material está confeccionado por el Centro de Espiritualidad “San Ignacio” de Salamanca, a quien agradecemos su colaboración. Cuando termines estos seis ejercicios en seis semanas, no dudes en contactar con nosotros para ofrecerte más ejercicios que te ayuden a profundizar en tu oración personal. ¡Buen provecho! 

Orar con los cinco sentidos
1. Orar con la vista
2. Orar con el oído
3. Orar con el gusto
4. Orar con el olfato
5. Orar con el tacto
6. Orar con la memoria

 

 

ACCESOS A LA INTERIORIDAD

Xavier Melloni s.j., Profesor de Teología en la Facultat de Teologia de Catalunya. Manresa.
(Publicado en: Sal Terrae 91 (2003) 33-42)

En la vida espiritual lo contrario de la interioridad no es la exterioridad sino la superficialidad.
Interioridad y superficialidad son opuestas en cuanto que corresponden a dos disposiciones incompatibles ante Dios, ante el entorno y ante uno mismo: una vive de la cantidad; la otra, de la calidad; una de la compulsividad, la otra de la gratuidad; una de la seguridad, la otra de la confianza; una de la inmediatez,
la otra de los lentos procesos que se van gestando en la profundidad del corazón humano.

ABRE LOS OJOS, ¿LO VES?...

Abre los ojos, ¿lo ves?

“¿Tú crees en el Hijo del Hombre?
Y quién es señor, para que crea en él.
Jesús le dijo: Le estás viendo; es el que está hablando contigo, ese es.
Entonces el ciego dijo: Creo Señor” (Juan 9, 35-38)

-Para trabajar el cartel-

EL TESTIMONIO SUSCITA VOCACIONES

JORNADA MUNDIAL DE ORACION POR LAS VOCACIONES - El testimonio suscita vocaciones

JORNADA MUNDIAL DE ORACION POR LAS VOCACIONES 25 DE ABRIL DE 2010

El próximo 25 de abril, cuarto domingo de Pascua, como cada año celebramos como Iglesia la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. El tema del mensaje del Santo Padre para este año 2010 es: "El testimonio suscita vocaciones"

Mensaje del Papa Benedicto XVI  |  Mensaje del Papa Benedicto XVI a los jóvenes

MATERIALES LITURGICOS
-> Guia par planear la liturgia
-> Notas para la homilia
-> Plegaria universal
-> Ejercicio de oracion
-> Tarjeta con oracion

MATERIALES PARA PUBLICIDAD

-> Anuncios para el boletin
-> Arte grafico
-> Poster de La Jornada

-> Hoja para hacer en familia

Año Sacerdotal

Queridos hermanos en el Sacerdocio:

He resuelto convocar oficialmente un “Año Sacerdotal” con ocasión del 150 aniversario del “dies natalis” de Juan María Vianney, el Santo Patrón de todos los párrocos del mundo, que comenzará el viernes 19 de junio de 2009, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús –jornada tradicionalmente dedicada a la oración por la santificación del clero–.[1] Este año desea contribuir a promover el compromiso de renovación interior de todos los sacerdotes, para que su testimonio evangélico en el mundo de hoy sea más intenso e incisivo, y se concluirá en la misma solemnidad de 2010.“El Sacerdocio es el amor del corazón de Jesús”, repetía con frecuencia el Santo Cura de Ars.
 

Carta de Taizé 2009

C a r t a  2 0 0 9  Carta de Kenia

Por todo el mundo, la sociedad y los comportamientos se están modificando rápidamente. Posibilidades prodigiosas de desarrollo se multiplican pero aparecen también inestabilidades que acentúan las inquietudes ante el futuro. Para que el progreso técnico y económico vaya a la par con una mayor humanidad, es indispensable buscar un sentido más profundo a la existencia. Frente al cansancio y al desconcierto de muchos, se plantea la cuestión: ¿de qué fuente vivimos? Desde siglos antes de Cristo, ya el profeta Isaías mostró una fuente cuando escribe: «Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, corren sin cansarse y marchan sin fatigarse.» Son más numerosos que otras veces los que no encuentran esta fuente. Incluso el nombre de Dios se ha cargado de malentendidos o ha sido completamente olvidado. ¿Habría una relación entre este oscurecimiento de la fe y la pérdida del gusto por vivir? ¿Cómo desobstruir en nosotros la fuente? ¿No será estando atentos a la presencia de Dios? Ahí podemos sacar esperanza y alegría. Entonces la fuente mana de nuevo y nuestra vida adquiere sentido....

FPJ forum pastoral con jóvenes MANIFIESTO

 


Manifiesto

Las personas e instituciones que nos adherimos a este Manifiesto nos comprometemos a cooperar activamente en una nueva manera de proponer y vivir la fe con los jóvenes hoy. Por eso:

1)    Adoptamos una mirada positiva y esperanzada hacia este mundo y hacia el momento que nos toca vivir: un mundo y una época que Dios ama. Inspirándonos en la Gaudium et Spes del Concilio Vaticano II, “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los ‘jóvenes’ de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de ‘los acompañantes de jóvenes’. Nada hay en ‘la cultura juvenil’ que no encuentre eco en nuestro corazón”.

2)    Estamos convencidos de que el futuro no es incierto, es de Dios. Nos disponemos a vivir más abiertos al viento y a las sorpresas del Espíritu, que nos precede y prepara la ruta de los jóvenes. Dios ama a los jóvenes y nos habla en ellos. Somos muchas las personas y comunidades cristianas que vivimos con pasión y gratuidad la evangelización de los jóvenes. Somos enviados para estar, escuchar, acompañar y amarles. Somos citados a explorar con ellos la sabiduría y los signos de Dios a través de sus tiempos y de sus culturas. Queremos ayudarles a prestar atención, a tomar conciencia y a consentir a una Presencia que ya habita en su corazón. Sólo podemos abrirnos a los jóvenes partiendo de ellos mismos e iniciando una comunicación libre y en plano de igualdad. Un joven nos ha formulado un deseo en el Fórum: “No quiero que se haga nada sobre nosotros sin contar con nosotros”.

3)    Estamos convencidos de que Jesús es el centro. Jesucristo está vivo en medio de nosotros. Queremos presentar con nuestro testimonio y nuestra palabra a Jesús, respuesta creíble y completa para los jóvenes hoy. Nuestro horizonte es poder decir como san Pablo “para mí la vida es Cristo” (Flp 1,21). El papa Benedicto XVI nos confiesa y enseña: “Cristo no quita nada y lo da todo”.

4)    Estamos convencidos de que todos somos necesarios. En la Iglesia cabemos todos. Nadie sobra. Nos necesitamos unos a otros. Estamos urgidos a la comunión en la Iglesia local, presidida por el Obispo. Para eso, hemos de mantener y recrear nuestras identidades, relativizar modos y estilos, poner en juego los dones y carismas y trabajar en red. La fuente viva de la comunión es la Eucaristía: participando del mismo pan, todos nosotros formamos un solo cuerpo que queda expresado en múltiples miembros que enriquecen a la Iglesia y al mundo. La comunión es la entraña de la misión. Juntos nos ponemos en misión con los jóvenes, lo que nos exige respuestas audaces y renovadoras en el seno de la Iglesia.

5)    Nos comprometemos a promover comunidades cristianas que susciten y acompañen el proceso de los jóvenes. Que les busquen, les acojan en su realidad concreta  y les propongan explícitamente el evangelio de Jesucristo que llama a la fraternidad.

6)    Nos comprometemos por apostar por una pastoral de la fe. “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva” (Benedicto XVI,  Deus caritas est). Deseamos partir de la experiencia espiritual que los jóvenes ya viven, recuperando la interioridad como camino que conduce al reconocimiento del amor de Dios en nuestras vidas. Buscamos que los jóvenes descubran su vocación, construyan su identidad personal, fijen los ojos en la Palabra de Dios, celebren con sabor de fiesta su fe, vivan apasionados por la justicia y la solidaridad, estén presentes en los ambientes juveniles, dialoguen con otras culturas y religiones… Nos abrimos a nuevos lenguajes sobre Dios que ayuden a que los jóvenes narren las huellas de Dios en sus vidas.

7)    Nos comprometemos a vivir con un corazón samaritano. El ejercicio del amor solidario es un buen camino para encontrar o recuperar la fe. Los jóvenes necesitan tomar conciencia de su responsabilidad hacia quienes sufren la injusticia, la enfermedad y la soledad, el racismo y la exclusión, la falta de oportunidades y el aislamiento social… Un corazón transformado por la solidaridad es un corazón abierto a los caminos del Espíritu. Así se consolida la construcción de un mundo nuevo y de un cuerpo universal.

8)    Queremos compartir la alegría de la fe con todos los jóvenes: “Lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros” (1Jn 1,3). Con ellos y desde ellos, el Espíritu nos invita a esbozar la Iglesia del mañana. Una Iglesia que acoge con el corazón agradecido la invitación del Papa Benedicto XVI a los jóvenes del mundo entero a celebrar su fe en la próxima Jornada Mundial de la Juventud que tendrá lugar en Madrid en agosto de 2011, donde todos podamos explicitar la afirmación de su antecesor Juan Pablo II: ‘Vale la pena dedicarse a la causa de Cristo’. En este caminar nos sentimos acompañados por María, nuestra Madre, fiel modelo de discípula para todos.

Madrid, 9 de noviembre de 2008

* La adhesión personal y colectiva se puede hacer en www.forumpj.org
* Las palabras subrayadas son las 10 palabras claves del libro recién editado por el Fórum en Verbo Divino por 30 autores.
 

Descargar MANIFIESTO en PDF

 

FPJ FORUM DE PASTORAL CON JOVENES

Madrid, 7-9 Noviembre 2008

El Fórum de Pastoral con Jóvenes es una iniciativa de RPJ-Escolapios, con motivo del 50 aniversario de la  Revista de Pastoral Juvenil (RPJ).


    Cuando se pensó en celebrar dicho acontecimiento, se quiso huir de los eventos conmemorativos sin más. Y hacer algo distinto, algo llamativo, creativo, que pudiese ayudar y animar a los jóvenes hoy a implicarse en el mundo, a ser tolerantes, solidarios, a compartir experiencias, a ser más comunitarios y menos individualistas,…. En definitiva a mirar el mundo con esperanza  e ilusión.

 

Ha sido vocación primera sumar en la organización a cuantos más posibles. Creemos que necesitamos encontrarnos, conocernos y comenzar a trabajar juntos en un ámbito donde la Iglesia y la sociedad en general van perdiendo presencia y relevancia como es el de los jóvenes.
  

 

Un grupo de sacerdotes diocesanos, religiosos/as y laicos/as, mayores y jóvenes nos hemos reunido desde hace más de un año. En estos encuentros se ha ido gestando lo que hemos denominado Fórum de Pastoral con Jóvenes.
El Fórum, a día de hoy, sigue abierto, pues no pretendemos preparar un simple evento-encuentro, cuanto iniciar una nueva manera de trabajo en red en la pastoral con jóvenes.
    El Fórum de Pastoral con Jóvenes nace de la necesidad de la coordinación de todos los agente de pastoral juvenil en España, para dar respuesta a  cómo vivir la fe, en el siglo XXI, en el ámbito juvenil.
    Reconocemos que hoy son necesarios nuevos medios para que los jóvenes se planteen, asuman y vivan la fe como un  valor en su crecimiento como personas.
Pero también nace con la pretensión de mirar a los jóvenes con esperanza y seguir transmitiendo valores como la solidaridad, la tolerancia, igualdad, etc. para hacer de este mundo un espacio más humano y habitable.
    Por eso, la necesidad del Fórum de Pastoral con Jóvenes como inicio de una nueva etapa de la pastoral juvenil en España y del trabajo con jóvenes.
    Deseamos que sea la mejor manera de prepararnos para la Jornada Mundial de la Juventud 2010 que seguramente se celebrará en Madrid.

Madrid, a 15 de mayo de 2008

Coordinadora FPJ

PREPARATE 

Estos documentos servirán para prepararnos y ponernos en dinámica de Fórum antes del evento del 7 al 9 de noviembre.

TODA LA INFORMACIÓN EN : http://www.forumpj.org 

 

 

 

El agujero de la roca. Otros lugares para ver a Dios

Dolores ALEIXANDRE PARRA, RSCJ*

A Moisés le pasaba como a nosotros: quería ver a Dios, y posiblemente estaba convencido de merecérselo después de haber hecho el esfuerzo ímprobo, a su edad, de escalar el Sinaí, aquel macizo rocoso, amenazador y de difícil acceso. Y llegó Dios envuelto en una densa nube, y con una nube por medio no se podía ver nada; así que Moisés tuvo que conformarse con escuchar lo que le decía Dios, pero sin verlo (Ex 34,5). Pasó una tarde, pasó una mañana.

Primera frustración.

Moisés se creyó a pies juntillas lo que Dios había dicho de él cuando le defendió de las críticas de Aarón y María: «Con Moisés hablo cara a cara, como un amigo habla con su amigo» (Nm 12,6-8). Y se emocionó mucho al saber cuánto le quería el Señor, y por eso se atrevió a decirle: «Déjame ver tu gloria». Y se llevó un pequeño chasco al escuchar: «Métete en el agujero de la roca» (Ex 33,18-23). Pero se metió dentro sin rechistar y se conformó con ver la espalda de Dios. Pasó otra tarde, pasó otra mañana.

Segunda frustración. Y llegó Elías, el rotundo, el radical, el incendiario, y volvió a escalar el mismo monte, que ahora le decían «Horeb»; y cuando empezaron los truenos, los relámpagos, la tempestad, el fuego y el terremoto, a Elías le gustó mucho, y pensó que éstos sí que eran unos efectos especiales dignos de su Dios, y no como los ídolos, que no dicen ni mu. Pero resultó que en todo aquello no estaba el Señor y, desconcertado, tuvo que aprender a reconocerle en «la voz de un silencio tenue» (1 Re 19,12). Pasó otra tarde, pasó otra mañana.

Tercera frustración. Y llegó Tomás al cenáculo, y le molestó que los otros discípulos le dijeran con aire de superioridad que habían visto al Señor. Así que, cuando el Resucitado volvió a hacerse presente entre ellos, Tomás lo vio y lo tocó con la secreta satisfacción de que ahora él estaba por encima de los demás, pero se quedó de piedra cuando Jesús le dijo que eso no era nada y que lo importante era creer sin haber visto (Jn 20,19-29).

Pasó otra tarde, pasó otra mañana. ¿Otra frustración más? ¿O no será más bien que, una y otra vez, se nos está disuadiendo pacientemente, como a discípulos torpes que somos, de seguir empeñados en ver a Dios a nuestra manera y no a la suya? Porque el poder conocer de modo directo es lo que caracteriza precisamente la relación con los ídolos, mientras que, cuando Juan afirma: «hemos visto su gloria» (Jn 1,14), la expresión viene precedida del reconocimiento asombrado de que la Palabra, acampada entre nosotros, ha tomado nuestra frágil condición. A partir de ese momento ya no va ser posible «ver su gloria» más que situándonos, lo mismo que Moisés, en ese nuevo «agujero de la roca». Y sólo la veremos en contacto estrecho con lo humano y sus debilidades, glorias, miserias, bellezas y contradicciones.    Fue ahí donde el propio Jesús entró en contacto con el Padre, y así nos lo presenta Marcos en el primer capítulo de su evangelio: Jesús hace su aparición en el «agujero» más profundo de la tierra, el Jordán, y es precisamente allí donde se escucha la voz del Padre señalándole como el Hijo amado en quien se complace. A partir de ese momento, Jesús se convierte en portador de esa complacencia y va a ir haciéndola presente en los diferentes lugares por los que se va desplazando con una movilidad sorprendente: del desierto a Galilea, donde anuncia la llegada del Reino; a la orilla del mar, llamando a los primeros discípulos; en Cafarnaúm a lo largo de una jornada de Sábado: por la mañana, en la sinagoga, sana a un endemoniado; a mediodía, en casa de Simón, cura a su suegra; por la tarde, a la puerta de la casa, acoge a una multitud de enfermos; de madrugada, ora en un descampado; a continuación, recorre aldeas y pueblos; y, finalmente, cura a un leproso. No son lugares «sagrados»; es su presencia la que los convierte en teofánicos, porque allí donde él se hace presente, los cielos «se rasgan» y Dios «se deja ver» en su Hijo, y siguen resonando sus palabras, que invitan a escucharle. Está iniciándose la nueva era mesiánica, y quizá por eso los 46 versos que componen este primer capítulo de Marcos poseen un estatus especial: son los únicos en los que Jesús realiza un recorrido casi «triunfal», sin las sombras, murmuraciones, resistencias o conflictos que aparecen ya en su horizonte en el siguiente capítulo, a partir de la curación del paralítico (Mc 1,6), y que irán creciendo hasta el desenlace final.    Los lugares inaugurales en los que se movió en los comienzos de su vida pública tienen algo de normativo para nosotros: fue precisamente en esos lugares y no en otros donde Jesús experimentó la atracción del Padre y los que él eligió como primicias para dejar sentir su presencia a través de sus gestos y palabras. Si les prestamos atención, pueden convertirse para nosotros en nuestros «agujeros de roca» hoy, y quizá desde alguno de ellos, lo mismo que Moisés, podamos contemplar «la espalda» del Dios de rostro invisible.

1. Lugares de preguntas iniciales, inquietudes y expectación

«La cosa empezó en Galilea» (Hch 10,37), dirá Pedro en su discurso, bautizando para siempre a Galilea como lugar de comienzos. Estaba en una buena coyuntura para ello, porque sus gentes estaban menos atadas que las de Judea a tradiciones y disquisiciones en torno a la Torá. Los galileos vivían más despreocupados por conservar la memoria de antepasados ilustres o de venerables predecesores; ningún personaje de peso había marcado aquella región con su fama; ninguna tumba patriarcal la había convertido en tierra sagrada; a ningún profeta se le había ocurrido nacer allí... Por eso, la peor crítica a que pudieron someter a Nicodemo sus colegas fariseos, cuando él intentaba defender tímidamente a Jesús, fue preguntarle si iba a resultar que era de Galilea, rematando su intervención con una impertinencia cargada de ironía: – Estudia, estudia, Nicodemo, que te vemos un poco flojo en el conocimiento de las tradiciones ¿O es que no sabías que de Galilea no ha surgido nunca un profeta? (cf. Jn 7,52).
    Lo peor (¿o lo mejor?) de Galilea ya lo había descubierto Isaías cuando le llamó «camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles...» (Is 8,28). Corrían aires de libertad en aquella sociedad mezclada y heterogénea, acostumbrada al ir y venir de las caravanas de Oriente y de muchos griegos y romanos en las calles de sus ciudades. Había algo de marginal en una Galilea refractaria a seguir escuchando los discursos, palabras y temas de siempre. Por eso, cuando Jesús comenzó a hablar, «la gente estaba admirada de su enseñanza, porque enseñaba con autoridad, y no como los escribas [...] Todos quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: “¿Qué es esto? ¡Una doctrina nueva llena de autoridad!”» (Mc 1,22.27).
    El «estilo escriba» ya sabían lo que daba de sí: estaba fijado y bien fijado y se pasaba como un estribillo de padres a hijos:
«Hijo mío, repite la enseñanza de siempre, no te desvíes a la derecha ni mucho menos a la izquierda; guárdate de la novedad de los lenguajes innovadores y de los gestos atrevidos; recela de cualquier adaptación del depósito sagrado; refúgiate en lo que siempre se ha hecho y dicho; no descuides los pliegues de tu manto de oración; que las filacterias tengan la medida y la forma reglamentarias. Esto es el Alef y la Tau de nuestra enseñanza».
    Como contraste, los evangelistas parecen recrearse en escenas en las que el «estilo escriba» salta por los aires: no es difícil captar lo rítmico y cansino del estribillo con que los eruditos de Jerusalén contestan a la pregunta de Herodes sobre el lugar del nacimiento del Mesías:
«En Belén de Judá, pues así está escrito en el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres, ni mucho menos, la menor entre las ciudades principales de Judá porque de ti saldrá un jefe que será pastor de mi pueblo, Israel» (Mt 2,6).
    Tan bien se lo sabían que siguieron impertérritos en sus despachos de Jerusalén escrutando los viejos pergaminos, sin necesidad de desplazarse a Belén como aquellos magos de itinerario errático.
    También Nicodemo tenía bien preparado aquella noche el exordio de su discursito ante Jesús, en tono de plural mayestático y de «captatio benevolentiae»: «Maestro, sabemos que Dios te ha enviado para enseñarnos; nadie, en efecto, puede realizar los signos que tú haces, si Dios no está con él» (Jn 3,6). Pero la respuesta de Jesús fulminó su intención de mantenerse en el nivel de un intercambio de saberes y bibliografías: «Te lo aseguro, Nicodemo: el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios». Nacer de nuevo: ¿qué salida de tono era aquello? ¿A qué venía aquel cambio de nivel, aquella desviación abrupta de lo que iba a ser un sereno diálogo entre iguales en torno a sus mutuas interpretaciones de algunos puntos oscuros de la ley?
    Nicodemo no estaba en aquel momento por la labor de que aquel galileo casi desconocido lo empujara hacia el ámbito inquietante de un nuevo nacimiento, pero tuvo que soportar aún un segundo envite por parte de Jesús: «¿Tú eres maestro de Israel e ignoras estas cosas?», antes de escabullirse sigilosamente en medio de la noche. Sólo nacerá de nuevo la víspera de la fiesta solemne de la Pascua, cuando salga fuera de la matriz de los muros de Jerusalén, cortando el cordón umbilical que lo unía a los fariseos para ponerse públicamente de parte de aquel hombre maldito que colgaba de un madero (Jn 19,39).
    También los de Emaús tenían las cosas muy claras y se las repitieron al que caminaba con ellos, en un relato lleno de un ritmo aprendido de memoria:
«Lo de Jesús el Nazareno /
profeta poderoso /
en obras y palabras /
ante Dios y ante todo el pueblo...».
    Eran respuestas de un catecismo bien sabido y a prueba de sobresaltos; por eso no habían hecho caso de aquellas mujeres visionarias que se atrevían a poner en boca de ángeles una noticia estrafalaria: «¡Está vivo!». Menos mal que el criterio ponderado y ecuánime y el buen hacer teológico masculino habían conseguido restablecer el orden y deshacer aquel bulo, claramente viciado por la ideología de género: «Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y lo hallaron todo como las mujeres decían, pero a él no lo vieron» (Lc 24,19-24). No se hable más: Roma locuta, causa finita.
    Pero el caminante desconocido parecía darles la razón a las mujeres, mientras que ellos quedaban como torpes, cortos y mostrencos.
    Y es que las palabras y actuaciones de Jesús eran retazos de paño nuevo que rasgaban el antiguo, y los viejos odres ya podían contener el vino joven del Reino. Por eso levantaba una polvareda de inquietudes y preguntas: ¿Dónde vives? (Jn 1,38); ¿Adónde vas? (Jn 13,36); ¿De dónde eres? (Jn 19,9); ¿De Nazaret puede salir algo bueno? (Jn 1,46); ¿Qué tienes que ver con nosotros? (Mc 1,24); ¿Quién es este hombre? (Mt 8,27); ¿Dónde ha adquirido todo esto? (Mc 6,2); ¿De dónde le viene...? (Mc 13,56)...
    En las Galileas de hoy, el discurso eclesial apenas despierta inquietudes, y su intento de seguir transmitiendo la fe como una herencia recibida, como un depósito doctrinal, moral, sacramental o canónico, les suena a muchos a «discurso de escribas».
    Necesitamos entrar en un «agujero de la roca» que nos permita ver cómo está Dios actuando en la sociedad contemporánea y preguntarnos no tanto «cómo transmitir la fe», sino más bien qué es lo que está ocurriendo entre Dios y los hombres y mujeres que viven en los comienzos de milenio y por qué caminos quiere encontrarlos y hacerles nacer a la vida1. La atención tiene que desplazarse hacia la relación que Él desea instaurar con ellos, estando abiertos a otros modos, ideas, propuestas, modos de estar, amar o pensar, porque, si ahí late la vida, ¿quiénes somos nosotros para impedir a Dios que se comunique y actúe? (cf. Hch 11,18).
    Una «enseñanza nueva con autoridad» transita hoy necesariamente por caminos que invitan a una adhesión libre a la fe, que será siempre objeto de una elección. Y surgirá del convencimiento de que la belleza, el encanto y el poder de atracción de la Iglesia sólo residen en el Evangelio de su Señor y no en costumbres, rúbricas, lenguajes o atuendos obsoletos. Porque lo que otorga novedad y autoridad es la buena noticia que se comunica con palabras que dan vida, comunican energía y hacen emerger espacios nuevos de alegría y libertad. Porque era eso lo que la gente sentía cuando se acercaba a Jesús.

2. Lugares de proximidad, roce, compasión y aliento

«El plazo se ha cumplido, el Reino de Dios se ha acercado. Convertíos y creed en la buena noticia» (Mc 1,15).
    Dos verbos en perfecto anuncian la doble transformación que ha acontecido en el pasado y cuyos efectos perduran. La primera afirmación se refiere al tiempo, y la segunda al espacio. Otras expresiones evangélicas, como «entrar en el Reino» o «no estar lejos del Reino de Dios», revelan que lo esencial es el dinamismo de aproximación, aunque esa proximidad no signifique plena coincidencia y su llegada sea objeto de palabra y no de visión. Ésta es la buena noticia: que Dios ha puesto ya gratuitamente «su parte» y ha acercado su Reino indistintamente a todos. Pero no se trata de un enunciado neutro, sino de una palabra dirigida a quienes estén dispuestos a recibirla y, por eso, sometida a su libertad: convertíos y creed.
    Las escenas que siguen muestran a Jesús arrastrado por esa corriente de aproximación del Padre: «se acercó, la tomó de la mano y la levantó [...]. Le trajeron todos los que tenían enfermedades [...]. Compadecido, extendió la mano y le tocó...» (Mc 1,15.31.34.41).
    Desde este «agujero de la roca» podemos contemplar cualquier coyuntura histórica como ocasión favorable, porque en ella sigue estando vigente aquel anuncio del kairós de la cercanía de Dios y de su Reino proclamado por Jesús, y nada ni nadie puede revocarlo. Dar crédito a ese anuncio genera una confianza absoluta en la cercanía de Dios en la historia de la humanidad y nos lleva a descubrir, más allá de sus aspectos sombríos, la fuerza de su presencia.
    Ésa es la buena noticia, destinada también a quienes no acepten convertirse, porque Dios es un amor que nunca se retira. A cada persona la está «rozando» el Reino y se le ha acercado el tiempo de Dios. Si miramos así, evitaremos adoptar en la evangelización posturas de superioridad por parte de quienes «tienen cosas que enseñar» hacia quienes «sólo pueden aprender». El Evangelio no se comunica más que por contagio relacional y en un diálogo de reciprocidad, en el que unos y otros caminamos juntos en la dirección de ese Reino que nos ad-viene.
    En las Galileas de hoy estamos llamados a establecer, también con los que no comparten nuestra fe, relaciones de proximidad, reciprocidad e intercambio, a compartir con ellos oscuridades y preguntas y también momentos de luz y de revelación. Porque evangelizar no consiste en transmitir unas creencias que circulan sólo de arriba abajo, ni en diseñar estrategias de conquista o reconquista frente a un mundo percibido como alejándose irremediablemente de Dios. De ahí la urgencia de huir de cualquier suficiencia que desemboque en una «pastoral del reproche» y tratar de caminar con las personas tal como son y a partir de su verdadero punto de partida, sea el que sea2.
    «Toda la ciudad se agolpó a su puerta». Y la puerta no estaba cerrada, ni había que pedir número, ni esperar en una antesala..., porque él estaba fuera, accesible, con tiempo, sin prisa. Al curar a los enfermos aquella tarde, o al leproso al día siguiente, les estaba comunicando una sobreabundancia de vida, pero sin invitarles a hacer un acto explícito de fe en él ni a formar parte de su grupo de discípulos. Los tocaba con un enorme respeto a la libertad de cada uno en lo cada uno que tenía de único, y los enviaba sencillamente a la verdad de su existencia. Eran hombres y mujeres, habitados por un deseo de vivir, que se le acercaban porque intuían que él poseía el poder de comunicarles esa vida. El Reino que se les había aproximado abría ante cada uno una infinita variedad de respuestas. La mayoría de ellos recibía algo de Dios a través de Jesús, pero volvían a su vida sin adherirse plenamente a él3. Lo importante era que Dios sí se les había adherido y había hecho presente para ellos algo de la compasión de Aquel que dominaba el arte de acoger, de amparar y de ofrecer asilo entre sus brazos a las vidas heridas y a los cuerpos maltrechos de tantos hombres y mujeres. Los mismos que hoy siguen esperando de nosotros la ternura y el cobijo aprendidos de sus gestos y de sus palabras.

3. Lugares de limitación, carencia y fractura

«Cuando arrestaron a Juan...». Es la única nota sombría del capítulo. La garra del poder ha hecho su aparición como un aviso a Jesús: que se dé por enterado de que desde arriba no van a tolerar que algo se mueva o cambie, o que alguien pretenda innovar, remover, cuestionar o disentir. La noticia llega hasta Jesús con una coletilla subliminal: éste es el destino de los que se desmandan; mejor estarse callado; es más prudente no significarse y esperar tiempos mejores. Pero son advertencias que no hacen mella en él, sino que provocan su decisión de intervenir y de tomar la palabra. El silenciamiento de Juan le empuja a hacerse oír; lo que parecía ser el final de un proyecto se transforma en inicio de una esperanza mayor. Y Jesús comienza a adentrarse en lugares de peligro: en el del poder deshumanizador de las fuerzas diabólicas que ejercen su dominio, dividen, desintegran y desquician. En el de la fiebre y las dolencias múltiples que, como un tentáculo, atraen hacia el sheol a sus presas. En el de la impureza de la lepra, que convierte a un ser humano en maldito y excluido. Son lugares donde lo humano está fracturado y amenazado; lugares sombríos y subterráneos de los que conviene mantenerse alejado y distante, porque contaminan y contagian.
    Pero va a cumplirse la profecía de Isaías al hablar de los tiempos mesiánicos: «el niño meterá la mano en la hura del áspid» (Is 11,8). Jesús se está acercando a esos no-lugares con la frescura y la confianza de los niños y metiendo su mano en ellos. ¿Cómo puede extrañar que le muerda el áspid y le alcance el veneno de la serpiente?
    Pero eso será más tarde; ahora solo asistimos a la ráfaga de luz que está brillando sobre los que habitaban en tierra de sombras. Alguien ha tomado un camino inverso al de la resignación, la pasividad o la huida; se están inaugurando los tiempos mesiánicos en que el pobre que clamaba y los afligidos sin protección sienten la presencia de alguien que está de su parte y que no parece tener nada más importante que hacer que sentarse a la puerta de la casa en que se aloja, para acoger, acariciar, enjugar el sudor y las lágrimas. «Si quieres, puedes curarme... Quiero»: aquel verbo fue suficiente para comunicar al leproso la certeza de que ni la enfermedad ni el dolor ni la muerte tenían la última palabra sobre él.
    Desde este «agujero en la roca» se hace visible un Dios que toma partido por la vida de cualquier ser humano y que nos llama a hacernos presentes en los lugares donde esa vida está amenazada, algo que ha sido siempre la «especialidad cristiana». Y a hacernos conscientes de que sólo de la compasión y de la implicación cordial y efectiva con quienes «tienen todos los poderes en contra» pueden nacer los gestos que restauran y dan fuerzas para seguir adelante.

4. Lugares de «sabia discontinuidad»

«Estuvo en el desierto [...], fue a Galilea [...], entró en la casa [...], salió a un lugar desierto [...], venían a él de todas partes..., se quedaba fuera en los lugares desiertos» (Mc 1,12.14.29.35.45).
    La lectura seguida del capítulo nos hace ver la vida de Jesús con un ritmo discontinuo y una constante alternancia: se mezcla con la gente, pero se retira a lugares de soledad; habla, pero busca también el silencio; camina rodeado de discípulos, pero se escapa al desierto. Más adelante, le veremos durmiendo a popa en la barca, mientras los discípulos reman agitados en medio de la tempestad (Mc 4,38).
    Está obedeciendo al mandato del Deuteronomio que ordena vivir la vida «ritmada» en esta alternancia binaria: «Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria, se las inculcarás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado; las atarás a tu muñeca como un signo, serán en tu frente una señal; las escribirás en las jambas de tu casa y en tus portales» (Dt 6,7-9). Y ha incorporado a su existencia el convencimiento de Qohelet de que hay «tiempo de plantar y tiempo de arrancar; tiempo de llorar y tiempo de reír; tiempo de buscar y tiempo de desechar; tiempo de callar y tiempo de hablar...» (Qo 3,5-8).
    No duerme ni reposa el guardián de Israel, pero es porque lo propio de Dios es la permanencia, la constancia, la perpetuidad, la durabilidad, mientras que nuestra condición humana está marcada por la intermitencia, la discontinuidad y la necesidad de tregua y de descanso. Son consecuencias de nuestra fragilidad y limitación, y Jesús, al asumirlas, incorpora a su ritmo vital pausas, paréntesis, intervalos y tiempos de respiro4. Había hecho suya la sabiduría del orante del Salmo 127:
«Si el Señor no construye la casa,
    en vano se cansan los albañiles;
si el Señor no guarda la ciudad,
    en vano vigilan los centinelas
Es inútil que madruguéis,
    que retraséis el descanso, que comáis un pan de fatigas.
¡Si Dios lo da a sus amigos mientras duermen!».
    El salmista contrapone dos maneras de relacionarse con Dios: la primera pone el acento en el propio esfuerzo: construir, cansarse, guardar, vigilar, madrugar, retrasar el descanso..., y el resultado es sentirse albañil o centinela. En la segunda, el protagonista es el Dios que da, y la relación con Él es de amigos; y eso que Dios da, frente al pan de fatigas, se recibe como una herencia o un salario no conquistados ni merecidos, sino, como diría San Juan de la Cruz, alcanzados «por ventura».
    No es difícil reconocer el primero de esos modos en la compulsiva actividad de Marta, incapaz de concederse un tiempo de sosiego para acoger al huésped (Lc 10,40); o en el sombrío trabajo del hijo mayor, que nunca dejaba el trabajo para hacer fiesta y comer con sus amigos (Lc 15,29). Acierta, en cambio, María cuando se sienta a los pies de Jesús sin hacer nada más que escucharle (Lc 10,28); y también aquel hombre de la parábola que, después de sembrar, se echaba a dormir confiando en que la semilla seguía creciendo por sí misma aunque él no supiera cómo (Mc 4,28).
    En las Galileas de hoy necesitamos ese humilde reconocimiento de nuestros propios límites para adaptarnos a ritmos discontinuos, aparentemente menos eficaces. Saber hacerlo supone una negativa a la pretensión de dominarlo y controlarlo todo, a la tendencia a ser protagonistas, a sentirnos salvadores universales y a confundir lo que hacemos con lo que somos.
    Hay un «agujero de la roca» desde el que vamos aprendiendo a reconocer lo que Dios es capaz de hacer en nuestra vida si le dejamos. Y eso supone estar un poco de vuelta de los propios sueños de omnipotencia y eficacia y confiar menos en nuestras propias fuerzas y más en su acción. Y dejar de pensar que seguir a Jesús consiste únicamente en anunciar su Evangelio, tratar de expulsar demonios y remediar dolencias y gastar todas nuestras energías en quehaceres, desvelos, tareas y madrugones. ¿Para cuándo acompañar también al Maestro al desierto y al descampado, estar con él en sus pausas de soledad y de respiro y seguirle en sus tiempos de estar ante el Padre, no como un obrero o un centinela, sino como el Hijo amado que abandona ante Él su cansancio y sus luchas?
    «Rendíos y conoced que yo soy Dios», reclama Dios mismo en un salmo (Sal 46,11). Y el verbo citado («rendirse») puede traducirse también como dejar, abandonar, soltar, estar quieto, ceder, permitir... Como si nos dijera: «Estad tranquilos, no me busquéis agitados y ansiosos tratando de verme: estoy esperando vuestro silencio y vuestra quietud para dejarme ver y alcanzar. Y si estáis rendidos de sueño, dejaos caer en mis brazos».
    Y es que, a lo mejor, estorbamos menos al Reino de Dios que se nos acerca y nos da alcance precisamente cuando estamos dormidos.


*    Escritora. Madrid. < Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.>.
1.    Ph. BACQ – C. THEOBALD, Une nouvelle chance pour l’Évangile. Vers une pastorale de l’engendrement, Lumen Vitae – Novalis, Bruxelles – Québec 2004, p. 21.
2.    Cf. op. cit., pp. 7-28
3.    Cf. op. cit., p. 25
4.    «Nadie ha vivido tan unificado como Jesús, tan menos fraccionado; nadie ha vivido el amor a Dios y al mundo de una manera tan integrada, tan bella, tan pura. Pero los evangelios nos lo presentan como un “hombre de dos tiempos”: el tiempo primero es el de la misión, las relaciones, los encuentros, la actividad sanante, la compasión por los pobres, la polémica con los fariseos. Pero también hombre de un segundo tiempo: justo cuando está más invadido y rodeado de gente, se marcha al desierto, al monte, al huerto... a orar. Jesús, que encuentra a Dios como nadie, y le adora y le sirve en esos tiempos primeros, se marcha a los tiempos segundos para aclararse más sobre su misión» (José Antonio GARCÍA, Curso a las RSCJ sobre «Buscar y hallar a Dios en todas las cosas», Santa María de Huerta, Verano de 2004).