¿QUÉ PINTA DIOS EN TU VIDA?

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Lo más importante de nuestra vida, junto con las certezas que nos habitan, es nuestro mundo de relaciones. Las convicciones personales y el encuentro con todo tipo de personas son esas dos grandes carpetas que no podemos borrar de  nuestro disco duro. Pero, ¿y DIOS? ¿Qué pinta en todo esto? ¿Qué pinta en tu vida? ¿Es administrador o usuario? ¿Es la pantalla sobre la que colocas todos tus archivos?, ¿es el antivirus que te marca lo permitido y lo prohibido?  O ¿es una dirección bloqueada?

 

María, Rodrigo, Carmen, Fernando, Paco, Ane, Javier, Jennifer, Roger, Idoia, Yago, Alba…  muchas personas acompañan nuestra vida… nos ayudan a construir nuestro día a día, nos sostienen, alientan, impulsan y animan. Muchas personas con la autenticidad de su vida son referentes en nuestro camino y nos ayudan a mirar más lejos.
Son lo que nos dicen que,
ALGUIEN nos espera en la meta y nos acompaña en el esfuerzo,
ALGUIEN pinta mucho en nuestra vida.
En el fondo, tenemos sed de ese ALGUIEN, le anhelamos, le buscamos porque sabemos que le importamos y le necesitamos para dar sentido a nuestra vida… Espera… hemos dicho le necesitamos, pero ¿LE NECESITAMOS REALMENTE?.... Te dejo sólo una certeza y una pregunta. La pregunta sigue siendo la misma, ¿qué pinta DIOS en tu vida? La certeza es que ¡tú pintas mucho en la vida de DIOS! ¡Feliz obra, artistas!

Llegar a ser
Quien contemplamos…


El pincel

Si el lienzo pintado por el artista pudiera pensar y
hablar, seguramente que no se lamentaría de ser
constantemente tocado y retocado por un pincel
y no envidiaría tampoco la suerte de este instrumento.
Pues, el lienzo sabría que no es el pincel, sino el Artista quien le dirige
y a quien debe la belleza de la cual está siendo revestido.

El pincel tampoco podría vanagloriarse de la obra maestra que realiza.
Sabe que los artistas arriesgan continuamente,
y con frecuencia, tienen que hacer frente a mil dificultades
que se les presentan al elegir instrumentos débiles o defectuosos…
Yo soy, un pincelillo que Jesús ha elegido
para dibujar su imagen en las almas que me han sido confiadas…

Sta. Teresita del Niño Jesús

El pincel va y viene sobre el lienzo
según la inspiración del artista.
El lienzo no sabe nada de la obra que surgirá ante él.
Los colores se mezclan, la superficie cambia
pero el pincel permanece en la mano del artista.
Él conoce muy bien su pincelillo elegido.
Lo quiere y lo protege, lo sabe cuidar de manera especial.
El artista tiene muchos pinceles, pero cada uno le resulta indispensable.
Cada uno es para Él único e irremplazable.
El pincel, abandonándose con confianza, se transforma entre las manos del Artista:
¡en Instrumento de Alegría, de Paz, de Ternura!,…  manifestando la Belleza.